- Mejores tasas de éxito o fiabilidad de las clínicas de reproducción asistida: Hay determinados países donde las tasas de éxito de los tratamientos FIV son más satisfactorias. En estos casos se puede proponer un programa combinado donde la creación de embriones y transferencia embrionaria se producirán en un país, mientras que el embarazo y nacimiento se darán en el país de procedencia y residencia de la gestante.
- Costes económicos: En determinados países el coste de un tratamiento de reproducción asistida puede ser muy elevado y es por ello que se combinan dos países, donde la creación de embriones y tratamiento de reproducción asistida se llevará a cabo en un país, mientras que el seguimiento de la gestación y nacimiento del bebé se producirá en otro, siendo este el país de origen de la gestante.
- Limitaciones legales: Existen determinados países con grandes posibilidades en cuanto a tratamientos de reproducción asistida se refiere, mientras que, por otra parte, determinadas familias no pueden llevar a cabo un proceso de gestación subrogada en dicho país, dado que su legislación no lo permite para determinadas formas de familia.
Las tres opciones citadas anteriormente son modelos que se ponen en práctica en los procesos de gestación subrogada. Mientras que las dos primeras opciones son válidas y respetables, la tercera opción puede conllevar ciertos problemas legales y puede llevarnos al conocido como “fórum shopping”. Es decir, que nos estaríamos aprovechando del derecho internacional privado para acogernos al foro que más convenga a nuestros intereses, dependiendo del momento del proceso en el que nos encontremos. Además, esto conlleva grandes riesgos tanto para los padres comitentes como para la gestante quienes podrían ver peligrar sus derechos.
Por último, comentar que también existen programas cross border donde las gestantes residen en un determinado país donde no está permitida la gestación subrogada, trasladándose a un país distinto hacia final del embarazo para dar a luz en una jurisdicción favorable a la gestación subrogada. Estas prácticas deberían ser rechazadas de plano pues se ponen en riesgo los derechos de todas las partes y, más en concreto, los de las mujeres que se prestan a gestar al hijo de otras personas que pueden verse desamparadas, lejos de sus casas y de sus familias en un momento tan crucial como es el del parto.
Dado que es sabido que existen prácticas poco éticas en gestación subrogada, se hace cada vez más necesario que exista una regulación que permita amparar los derechos de todos los intervinientes en los procesos para poder garantizar el respeto a las gestantes, a los recién nacidos y a los padres de intención.
Son numerosísimas las consultas que recibimos acerca de programas cross border y de familias que ya se encuentran inmersas en procesos que pueden poner en peligro la determinación de la filiación de sus hijos por no contar con un correcto asesoramiento legal desde el inicio.
La vertiente más importante en un proceso de gestación subrogada es la vertiente legal, pues, con ella garantizaremos el respeto a los derechos de todas las partes y evitaremos problemas que puedan afectar a los recién nacidos tras el nacimiento, pudiendo convertirlos en ciudadanos españoles de pleno derecho sin trabas burocráticas y/o legales. No obstante, para ello es necesario tener una correcta planificación legal que debe comenzar antes incluso de seleccionar el país de destino y la agencia con la que se decida trabajar.